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Compra de electrodomésticos

Actualizado por admin el Jueves, 7-Diciembre-2006

Para comprar electrodomésticos se requiere tener algunos conocimientos sobre el artefacto que se desea adquirir. También hay que saber exactamente qué es lo que se espera del producto, para evitar arrepentirnos después, por haber hecho una mala compra.

Si no conocemos bien el tipo de aparato que queremos comprar, debemos buscar información en diarios y revistas, Internet, visitando tiendas y preguntando a personas conocidas. Como principio, no nos apresuremos a comprar lo primero que veamos, en especial si el precio es demasiado atractivo. Hay que recordar siempre, que muchas veces lo barato sale caro.

Debes pedir catálogos y que te hagan la cotización por escrito para que puedas comparar con tranquilidad y si es posible, consultando a quienes conozcan o tengan los productos que están entre los que te parecen más atractivos. Es bueno que pidas los precios, tanto de compras al contado, como a plazos y en este último caso deben mostrar claramente las tasas de interés. Averigua bien cuáles son los intereses moratorios para evitar sorpresas si tienes dificultades para pagar y no olvides preguntar sobre el tiempo de entrega del producto.

Toma nota de las sugerencias, recomendaciones y las explicaciones que te dan los vendedores de una tienda, para que compares o las complementes con las que te dan los vendedores de otra tienda. Siempre los vendedores siguen la política de ventas de la tienda donde trabajan, para tratar de vender determinados productos que en un momento dado les conviene.

Asegúrate que el artefacto que compras funcione con 220 VAC y no con 110VAC, porque eso significa que debes usar un transformador, que te aumenta el consumo de electricidad innecesariamente. Si el equipo funciona con un pequeño convertidor de corriente, verifica que sea de 220VAC y que no lleve un transformador adaptador adicional de 220VAC a 110VAC. Recuerda, que todo transformador es ineficiente y por tanto consume mucho más energía que la que suministra.

Una de las características de los equipos de sonido es su potencia en vatios. Por esa razón, los fabricantes utilizan subterfugios que muestran valores muy altos, para convencer a los compradores que su equipo tiene una buena relación de precio a potencia de sonido. Ten cuidado y no te dejes impresionar por esos números, porque hay muchas formas de indicar valores de potencia de sonido. Una potencia real de sonido de apenas uno o dos vatios, es suficiente para llenar una habitación normal. En caso de duda, pide consejo a alguna persona con conocimientos técnicos.

Pide información detallada sobre los requisitos que requiere la instalación de un artefacto que debe ir fijo en un lugar, como una terma, cocina o secadora, por ejemplo, para evitar que no pueda ser instalado por la falta de alguno de esos requisitos.  Por ejemplo, balón de gas, toma de energía eléctrica, llaves de agua etc.

Para aquellos productos que es necesario que sean transportados a tu casa, debido al tamaño o peso, nunca preguntes primero, cuánto hay que pagar por el envío, porque así estás sugiriendo que estás dispuesto a pagar por ese servicio. Muchas tiendas y comercios tienen su propio transporte y lo hacen gratis si la dirección se encuentra razonablemente cerca, o simplemente indican claramente que no se incluye el transporte de la mercancía en el precio. Por tanto, una vez que tengas pactado el precio del producto, pero antes de cerrar la compra, aclara que la entrega es en tu dirección. De esta forma, tienes la posibilidad de negociar, porque si de antemano das muestras que estás dispuesto a pagar el transporte, el vendedor te dirá, que no puede rebajar más el precio del producto, pero que en cambio “te lo lleva gratis”. En cualquier caso, es preferible que el artefacto sea entregado por la misma compañía, tienda o negocio que te lo vende, porque ellos tendrán más cuidado para que llegue en buenas condiciones. En caso de accidente y daño al producto deberán cambiarlo por uno impecable.

Compara precios, marcas y modelos en el mercado. Pero no te dejes deslumbrar por una oferta con un precio muy bajo.

Debes informarte bien sobre la garantía. Es preferible comprar artefactos que son fabricados o distribuidos en el Perú y que tienen una garantía dada por el fabricante o el distribuidor. Muchos productos importados se venden sin garantía y en caso de algún mal funcionamiento eso se puede convertir en un problema.

La factura o boleta de compra debe especificar la marca, modelo, color, capacidad, potencia, número de serie y demás características que identifican al producto. Al momento de recibir la factura, verifica que el nombre del establecimiento concuerde con el que aparece en la factura, para poder hacer algún reclamo posterior.

Asegúrate que el producto lleve instrucciones de uso y manejo en castellano.

En el momento de la entrega, debes verificar que la caja no tenga signos de haber sido golpeada. Si es así no lo recibas. Comprueba que el artefacto funcione correctamente. Muchas veces la puesta en funcionamiento la hacen técnicos autorizados que te visitarán después de la entrega. Debes coordinar con la empresa el día, la hora de llegada y el nombre de la persona que te visitará. Si por alguna razón notas que el producto es diferente al que te mostraron antes de cerrar la venta o si no funciona como lo esperabas, no lo aceptes y no firmes un recibo. De hacerlo, será muy difícil que lo puedas cambiar. Cuando el artefacto debe ser instalado por un técnico del proveedor, no lo instales por tu cuenta. Es mejor que esperes la visita del técnico.

Después de tener el artefacto funcionando y antes que se cumplan dos o tres meses de uso, si tienes la más leve sospecha de que puede tener algo mal, o si tienes alguna duda o preocupación sobre su funcionamiento, llama para que un técnico te visite y revise el aparato. Esto es válido solamente para aparatos grandes o fijos, como refrigeradoras, termas, cocinas etc. Los aparatos más pequeños deberás llevarlo personalmente, sin esperar que se cumpla el período de garantía. En caso de que sospeches que algo no funciona como a ti te parece que debiera ser, antes de llevarlo a una revisión, consulta primero con alguna persona que tenga el mismo artefacto e intercambia ideas sobre su funcionamiento. Así evitarás, que el aparato sea manoseado innecesariamente.

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